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lunes, 14 de febrero de 2011

EL TORO EN ESTADO PURO-GANADERIA DE ADELAIDA RODRIGUEZ

Fotos Burladero.com









La nueva primavera de los ‘lisardos’
LA GLORIETA
Paco Cañamero

La historia ganadera de Adelaida Rodríguez se remonta a su propia sangre, porque Adelaida Rodríguez era nieta de uno de los criadores más legítimos que tuvo Salamanca, como fue Lorenzo Rodríguez, de Espioja e hija de Laurentino Rodríguez, familia que siempre bebió en las fuentes de la cría del toro bravo.

Precisamente, en Lorenzo Rodríguez nacen los antecedentes ganaderos de esta estirpe. El viejo Lorenzo fue uno de los hombres de campo más emblemáticos de su época tras marcar escuela en el arte de criar toros bravos después de ser pionero en adquirir sangre de Gamero Cívico (Parladé puro), con la que, al cabo del tiempo, cuando su ganadería funcionaba, logró vender vacas y sementales que formaron numerosas ganaderías de gran prestigio en la cabaña ganadera, tanto charra como de otros puntos nacionales.

Años después, los hijos de Adelaida, que habían mamado ese noble oficio a partir de tantas charlas y consejos recibidos de su abuelo Laurentino, llevaron a gala una indicación que aquel le dijo un buen día: “Si alguna vez queréis dedicaros al oficio de ganadero retomarlo por la rama de Lisardo Sánchez, es lo mejor y lo más bravo que existe”. Esas palabras pronunciadas por un viejo sabio del campo bravo las tuvieron siempre presentes, por lo que durante años estuvieron pendiente de ver dónde podían adquirir una punta de vacas y sementales para llevar adelante su ilusión y, de esa forma, recuperar una rama del apellido Rodríguez, con la vieja solera de Espioja, en los carteles.

Pasa el tiempo y recién entrada la década de los 90, gracias a una casualidad de la vida, nace el germen que daría lugar a la nueva ganadería. Todo llegó a raíz de que un día Fernando (el hijo de Adelaida Rodríguez que desde el principio representa y dirige la ganadería) entrase en un bar de la avenida de Portugal, en el que escucha a unos tratantes, quienes conversaban sobre sus asuntos, comentar que Benjamín Vicente ‘El Rubio de Golpejas’ vendía su ganadería brava. Tras escuchar esas palabras, su corazón de joven y ambicioso ganadero, empezó a latir ante la emoción que se presentaba en su vida; mientras, emprendía el camino de su casa para decirle a su padre lo que acababa de escuchar.

Entonces, a ambos, les sobró tiempo para coger el coche y dirigirse hasta la finca Valtravieso, que estaba en tierras extremeñas de Oliva de Plasencia y comenzar la negociación para adquirir la ganadería a aquel tratante llamado Benjamín Vicente y apodado ‘El Rubio del Golpejas’, el mismo que compró la prestigiosa ganadería de Lisardo Sánchez, a su nieto Lisardín y un buen día de la feria de Salamanca de 1984 fue feliz viendo el extraordinario juego de ‘Guindito’. Un gran toro que ganó el Toro de Oro y al que Vicente Ruiz ‘El Soro’ le cortó las dos orejas y el rabo.

Pero pronto, El Rubio de Golpejas, que era tratante y estaba acostumbrado a ganar el dinero con el ganado de carne, como no acababa de ver claro el mundo del bravo decidió vender la ganadería a los bodegueros riojanos hermanos Santamaría. Pero, el viejo tratante, a sugerencia de Lisardín, de quien era íntimo amigo, dejó unas vacas con la intención de que en un futuro, si las cosas se ponían más favorables, se las compraría.

Precisamente esas vacas que quedaron en sus manos estaban por esos días cubiertas por el charolés. Pasa el tiempo y el nieto de Lisardo Sánchez opta finalmente por desechar la idea, con lo cual la familia de Adelaida Rodríguez llega en el momento oportuno, con la gran ventaja de que las mencionadas vacas, un total de 152, eran las de más nota de la emblemática ganadería de lisardo Sánchez. Por lo que cuando echaron a andar en su faceta ganadera tenían en sus manos lo mejor de la herencia ‘lisarda’.

Enseguida el ganado fue trasladado a Salamanca, a la finca El Zarzosillo de Abajo, situada en el término del Cabaco y en plenas faldas de la sierra de Francia. El Zarzosillo de Abajo es una finca fresca en verano, mientras que en invierno está resguardada, por lo que no se alcanzan las temperaturas tan extremas que asolan a la provincia.

La finca tiene buenos pastos, generoso arbolado de roble, además de mucha agua, pues a la cercanía de la sierra se une el que está bañada por los regatos Zarzoso y Zarzosillo, los mismos que se juntan un poco más abajo, ya cerca de la vecina villa de Puebla de Yeltes, en lo que es el nacimiento del Yeltes, uno de los ríos más ganaderos de España, después de que sus aguas sacien la sed de cientos de toros bravos.


Por los distintos prados pastan los toros de esta divisa. Son toros negros, de armoniosas hechuras, bien rematados, de pelo brillante, con mucha ‘leña’ (como de denomina en el argot a los toros con desarrolados y astifinos pitones) y alguno con notable badana, lo que era una característica de los toros de Urquijo, de procedencia Murube, con los que el viejo Lisardo refrescó la sangre ‘atanasio’ que acabada de adquirir.

 MEMORIA HISTORICA-TAURINA

DE CUANDO EL CAPEA ORGANIZÓ UN ESCÁNDALO EN LA GANADERÍA DE ADELAIDA RODRÍGUEZ

Alfonso Navalón 

El escándalo se produjo en la finca de la ganadería de Adelaida Rodríguez cuando el Capea se presentó para afeitar la novillada antes de embarcarla. Iba destinada a Logroño por la presentación del hijo de Capea y Eduardo Gallo. Como recordareis esta ganadería fue la triunfadora de la pasada feria de Salamanca, destacando por su temperamento y movilidad, cosa que desde el principio, preocupaba mucho a Pedro Gutiérrez por considerarla poco adecuada para las limitaciones de su hijo. Compareció en la finca acompañado de Fernando Lozano, exigiendo el afeitado de los novillos. El marido de la ganadera dijo que sin una orden de la empresa se negaba. Al comprobarse el apoyo de la empresa Chopera, que defendía la postura del ganadero, Capea, fuera de sí, comenzó a insultarlos profiriendo amenazas de todo tipo: “Sois unos muertos de hambre y no sabéis con quien os enfrentáis. Si no se afeitan los novillos me sobra poder y dinero para hundiros. No os voy a dejar lidiar en ninguna plaza y, de momento, los Lozano os van a echar de todas sus plazas…”

Dándose cuenta que con bravatas no adelantaba nada y que Carreño, como representante de la Empresa, se oponía al afeitado, Capea trató de convencerlos para cambiar los más agresivos de pitones por otros más cómodos de cabeza. Para ello llamó aparte al apoderado francés de Eduardo Gallo para cambiar de estrategia. Su sorpresa fue que al francés le gustaba le gustaba mucho la novillada e incluso proponía cambiar los dos más cómodos por otros con más cabeza alegando que tenían mejores hechuras y podían dar más juego. Hubo luego otra orden de la empresa dejando al criterio del ganadero los novillos que deberían ir. Incluso cambiándolos por otros que no habían sido reseñados en las frecuentes visitas de Capea para dejar escogidos los menos agresivos.

Se da el caso curioso que Rui Bento, como perro viejo y sabiendo lo que iba a pasar, no compareció en la finca en nombre del tercer espada, al que apodera.

Ante la actitud amenazante y agresiva de Capea se requirió la presencia de la guardia civil. El padre del novillero dio a entender que podía formarle alguna fechoría en la finca.

Al ver que los novillos iban a ser ya embarcados en el camión sin cortarle los pitones, se dirigió hacia su coche elevando el tono de las amenazas: “Os vais a acordar de mí. Os voy a hundir ¡muertos de hambre!” Cuando ya estaba dentro del coche para volver a Salamanca abrió la portezuela gritando: “Os va a dar igual porque los van a matar los picadores”.

Poco después pararon a comer en el Mesón de Pepe Turbo, destacado pelotillero de Capea, donde el ex torero volvió a insistir en organizar a las cuadrillas para que los novillos fueran asesinados en el caballo, sabiendo que su hijo no está preparado para enfrentarse a ganado de temperamento y seriedad.

SOSPECHOSO SILENCIO DE LA PRENSA CHARRA

A las pocas horas del escándalo protagonizado por Capea ya era conocido en los corrillos de la capital, mientras el ganadero guardaba silencio, algo asustado por las amenazas del antiguo torero, conociendo la prepotencia y su espíritu revanchista y vengativo. Como era de esperar la prensa y las secciones taurinas de la provincia no han sido capaces de denunciar este vergonzoso atropello. Ninguno ha querido defender al ganadero ni denunciar la vergonzosa actitud de Capea dispuesto a montar la falsa carrera de su hijo sobre el fraude y la mentira. La prensa salmantina sigue haciendo el juego a un falso lanzamiento dándole trato de figura a un muchacho sin más historial que ampararse en el nombre de su padre. Un descarado montaje en torno a un mozo torpón, vulgar, que después de matar cientos de toros y miles de vacas sólo sabe las ratonerías y los trucos del toreo campero, pero carece de ninguna virtud para ser un torero de cierta categoría.

Como el festejo iba a celebrarse el pasado viernes, día 12, fue suspendido a causa del atentado de Atocha no sabemos si se aplazará o queda definitivamente anulada. Supongo que después de los hechos los novillos serán rechazados para siempre en la agenda del mimado novillerete. Así perderemos la ocasión de comprobar como se comportaría el hijo de Capea la primera vez en su vida que iba a enfrentarse con novillos en puntas.

LA VERDAD SOBRE EL INCIDENTE QUERIENDO AFEITAR LA NOVILLADA DE LOGROÑO EL GANADERO SE DESDICE ANTE LAS AMENAZAS DEL CAPEA.

Alfonso Navalón

A pesar de la vergonzosa complicidad de los "informadores" taurinos para silenciar el incalificable comportamiento de Niño de la Capea en la ganadería de Doña Adelaida Rodríguez en Salamanca ya es un secreto a voces que ha provocado la indignación de los aficionados y sobre todo de los profesionales taurinos. La actitud prepotente y ofensiva del antiguo torero ha dolido más cuando el atropellado es un hombre modesto, que goza de generales simpatías. Siendo el dueño de la ganadería no ha querido nunca figurar para nada. Puso la vacada a nombre de su mujer y confió la dirección a sus hijos Fernando y Roberto. Don Pablo García es un hombre sencillo que no frecuenta los mentideros taurinos ni hace la menor ostentación de su ganadería. No es un nuevo rico advenedizo, como el caso de El Capea. Tiene vínculos ganaderos antiguos y además está emparentado con la rama de Los Espioja, ganaderos de toda la vida. La provocación pudo tener desenlaces funestos cuando ante los insultos de El Capea a Pablo, el hijo de este se fue a por el torero dispuesto a tirarlo de cabeza a los chiqueros. Gracias a la actitud mediadora de Carreño y el apoderado de Eduardo Gallo, todo quedo en voces. Es incalificable la actitud de Pedro Gutiérrez Moya, abusando de la hospitalidad de los ganaderos y una temeridad ofenderlos en su propia casa, sabiendo que eran más fuertes y más jóvenes. Actitud completamente fascista como si el fuera el dueño de la ganadería. Queriendo imponer el afeitado contra la voluntad del empresario, los ganaderos y del apoderado de Eduardo Gallo que no puso el menor reparo a la presentación de los novillos.

Zapatillero prepotente y tramposillo.

Para completar toda la información y tener una medida del despotismo de El Capea basta saber que exigió tener aparte "once novillos" de los que más le gustaban para elegir los siete definitivos. Lo inconcebible es que mandó que estuvieran afeitados los once" con lo cual caso de acceder el ganadero le dudarían inutilizados cinco. Esta pretensión del padre del torerin era por si rechazaban alguno en el reconocimiento, tener "arreglados" ya los posibles sustitutos. Actitud que demuestra la conducta del padre "cuidador" deja bien claro que hasta ahora el chico no se ha enfrentado a ninguno en puntas. 

No quiero pensar hasta donde llegará este padre si el muchacho lograra algún éxito importante en plazas de peso porque hasta ahora solo ha cortado alguna orejita en plazas de tercera. Capea va ha dejar chico al mismísimo Martín Arranz, cuyos atropellos en ganaderías y carteles son notorios. Menos mal que el muchacho con su estilo rústico no va ha pasar de ser un segundón porque si cuajara en figura era capaz de poner de rodillas a todo el toreo. El publico se ha dado cuenta de la prepotencia de El Capea que tiene cometidos asustados, a todos los cronistas de Salamanca. 

Durante muchos años Capea tuvo fama de simpático y buena persona. Cuando la gente se extrañaba de mi falta de trato con él, después de haberlo ayudado tanto en su carrera y haber sido tan amigos, me limitaba a contestar: "Ya lo iréis conociendo y luego hablamos" . Ahora Capea se ha quitado la mascara mostrándose tal cual es en este trato humillante hacia un señor ganadero con mas de setenta años. Afortunadamente don Pablo no se dejó avasallar y mantuvo una actitud discreta al final del incidente. No ha hecho el menor comentario hasta que el Capea se harto de insultarlo por todos los corrillos divulgando como ofensa un hecho que los ganaderos ofendidos mantuvieron en prudente silencio. 

El Capea no es nadie para avasallar a los demás siendo su hijo un don nadie que no ha hecho mérito alguno para merecer trato de figura, mientras los demás novilleros tienen que matar lo que les echen. Pero Capea solo es el hijo de su padre, sin que haya aportado todavía ningún historial como torero a pesar de los miles de vacas que ha toreado en el campo y los mas de cien toros que ha matado a puerta cerrada. Con semejante preparación era para salir arrollando y resulta que todavía no han decidido ni donde ni cuando va ha tomar la alternativa, entre las plazas facilonas que tienen previstas. A fuerza de afeitar y elegir novilladas cómodas no va ha llegar a figura.

Complicidad de los cronistas.

Como ganadero fraudulento que quiso colar una corrida ilegal en la feria de Salamanca, se ha especializado en la cría de "toros burras" que no molestan al torero pero desesperan al publico por su sosería, mansedumbre, y debilidad. Está también claro que este ganadero no permite que alguno de sus toros salgan en puntas a las plazas como salta a la vista cada vez que las cámaras enfocan los primeros planos de los falsos murubes. Es una vergüenza que la prensa no haya salido en defensa de una ganadería que ha dado ejemplo de honradez y que tapen tan descaradamente la poca vergüenza del antiguo torero del zapatillazo. Tramposo vestido de luces y engañando ahora al publico con la carrera de un mediocre novillerete. 

   Toro de la presentacion del Capea hijo en Mexico 2004